Artículo sobre la Antología Eros & Tánatos: Poesía y Arte contemporáneos
![]() |
“Hemingay y sus días de verano” de Claudia Pinto |
Por Humberto Pinedo Mendoza (*)
Para mí tiene mucho significado
este libro de poemas y apuntes antologados intitulado Eros & Tánatos, que tiene
en sus entrañas liberadoras una visión futurista de lo que se refiere in situ
vivir este apasionado sentimiento. Amor, morir, nacer. Es decir entregarte a
una pareja a pesar de lo que pueda suceder. Diría yo un instinto de muerte
anunciada.
Cuando Ernest Hemingway escribía
en Adiós a las Armas sobre la vida
apasionada de un amante decía que cuando uno ama demasiado y te corresponden
enfrentas al creador en la sublimidad. Y este mito de siglos no te permite ser
feliz en tu tiempo. Y percibes que tu ser amado puede morir pronto. El instinto
vital del Eros y Tánatos confluye lleno de energía profética.
De la misma forma Amado Nervo
escribía sobre su libro La Amada Inmóvil que el amor no muere
cuando trasciende en la entrega. Ser feliz en la tierra es morir con la otra
parte. Sus poemas trasuntan este sentimiento vertiginoso de amor intenso que se repite en sus versos y así morir sin sentido. Es decir despierta en
nuestro subconsciente un motivo
diferente de ver la vida.
Herbert Marcuse recoge este planteamiento
en el siglo industrial. Sin olvidar la primigenia de Empédocles de Agrigento.
Su "Eros y Tánatos" trata casi freudianamente sobre la existencia
vital del hombre. Crea amor de diferentes tipos pero tienen su límite, o lucha
por un ideal. Es el instinto de la muerte, el sacrificio o la inmolación
budista.
En mi libro Olguita Amando recojo este sentir apocalíptico. Mi primera esposa
Olga Vigo decía: “Tengo miedo de nuestro
amor”. Y agregaba que solamente: "La mano de dios podría separarnos".
Y así sucedió el megalómano creador me la quitó prematuramente. Se juntaron el
eros y tánatos con tanta intensidad y percibí lo que iba a suceder.
Por eso en este libro Eros y Tánatos: Poesía y arte contemporáneos,
Iván Fernández-Dávila y Raúl Allaín tienen esa virtud de recoger ese numen
conmovedor. Morir amando, o amando morir. O volver a nacer en otra dimensión.
Aquí les dejo algunas perlas poéticas sensitivas de poetas de diferentes
nacionalidades que expresan esta angustia
biexistencial.
UN DESCUBRIMIENTO
Encontramos versos y apuntes
pictóricos con mucho significado sexual, sensual, erótico y bidimensional. Ubicamos versos como "La
loca" de Alex Castillo-Linares, en Alexander Anchía Vindas y Carlos
Alberto Celis. Me sorprende la intensidad de Ana Balcázar cuando dice:
"(…) recojo tus dulces sueños / mojados (…)". Diana Benites se
embelesa de sensualidad con su cuerpo. De la misma forma en Joel Bustos y
Mónica Yépes encontramos esa ilusión centrada en el amor.
Me he percatado que son las
poetisas las que expresan mejor este sentimiento de amor y
muerte en esta recopilación literaria. Como Karen Quintana cuando
exclama "Porque me matas". También Martha Urquizo que recoge estos
sinsabores de los desconocidos. Aunque Pedro Gollonet exprese erecto su clímax
humano. Luego encontramos a Deolinda
Beltzer con su amor perdido o desgarra o clímax. Y Esteban Poole que percibe el
advenir del amor.
Pero Sandra Rodríguez aclara:
“(…) encontrar esa esquina / de la cama
/ sin sudor / y que mueras en mi
(…)". O Urpi Arcos en “La cena”: “(…) huérfana de tu cuerpo, vuelo entre las mariposas del miedo (…)”.
Pero Vilo Arévalo se compenetra con este sentimiento: “Un beso tuyo, aunque
forzado, / hizo lo impensable: / le dio la humanidad a la Muerte”. Héctor Ñaupari plantea “Elogio
del buen amor”. Nuestro amor ha sido un perfecto salto al vacío. Por eso
Augusto Rufino dice: “(…) de mi mundo a punto de estallar (…)”. Pero Raúl
Allain y Pablo Campoamor son mucho más expresivos con estos sentimientos
encontrados. Allain casi profético y Campoamor lleno de deseo e intensidad.
Hay dibujos muy bien expresados
en este libro antologador de versos e imágenes. Como el de José Carlos Tássara
en "Los amantes", o “La conciencia” de Javier Bellido. Pero lo más
significativo es el trazo o apunte “Hemingay y sus días de verano” de Claudia
Pinto. Muy significativa para expresar el Eros y el Tánatos que agobió al
escritor en vida hasta su suicidio.
Así tenemos a Paul Cabala con sus
desnudos, Lizandro Vargas en "Amazonas" y Javier Arreola con “El amor
es bipolar”. Como también sobresalen Sandra Rodríguez, Natalya Lizárraga,
Miguel Agurto, Mery Diaz, Lucía Portocarrero y Lissette Cruzaleggi con el
placer del Tánatos. Muy expresivos y sobrios con sus versos y trazos de vida.
(*) Nacido en Lima en 1947. Ha publicado cuatro libros de poesía: Olguita Amando, Topus, Avizor y Convulsión. Libros de Historia Rostros y Rastros del Callao y La Historia de San Miguel. Incluido en la Historia de la Literatura Peruana de Augusto Tamayo Vargas, César Toro Montalvo y José Beltrán. Ha sido Presidente de la Casa del Poeta del Callao en 1992 e integrante de Gleba Literaria. Incluido en los suplementos dominicales del Comercio y Ojo y en la revista Olandina. Como Periodista ha trabajado en el diario Expreso, Ojo, Oriental el diario Callao y el Faro. Ha sido columnista de las páginas de Historia y Cultura de los diarios del Callao. De acuerdo a los críticos literarios Wolfgang Lutching, César Toro Montalvo y Augusto Tamayo Vargas el poeta Humberto Pinedo practica una poesía concreta de gran significado y sensibilidad social.
Venta de la obra en
Librosperuanos.com:
No hay comentarios:
Publicar un comentario