Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poesía. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de enero de 2013

“La visión maldita de Raúl Allain”


Por Humberto Pinedo Mendoza (*)

El joven poeta y editor Raúl Allain Vega tiene la virtud de creer que con el arte se puede cambiar al hombre. Es decir, confía en la espontaneidad y la veta poética pura de los creadores para poder salvarse de la hecatombe moral. Verbigracia es un estudiante de Sociología que investiga al hombre como rol social y compromiso. Es un maldito para esta época. Pero muy necesario para esclarecer los problemas de su realidad social e individual.

Tuve la suerte de conocerlo cuando me convocó para presentar dos textos de antologías poéticas, intituladas Poiesis Hispanoamericana y Eros & Tánatos. Ambos libros de recopilación de jóvenes creadores de diferentes nacionalidades. Allain es dadivoso. No tiene nada de egoísta ni mezquino con sus pares. Felicito su empeño por romper estructuras sociales y morales en desuso. Y por plantearse una posición iconoclasta y nada sectaria.

Junto con su movimiento poético Suicidas nos enseña que para vivir en esta sociedad hay que estar locos. Con su actitud irreverente nos aconseja que hay que creer en el hombre. Raúl preside una institución que defiende a la juventud y promueve su compromiso. Este joven vate ha nacido en 1989 en Lima y ha promovido muchas actividades culturales en favor de esta generación en forma desinteresada. Dirige la editorial y blog Río Negro, de gran importancia creativa.

También ha publicado textos de una gran implicancia crítica, como moral. La irreverencia de sus versos ha hecho que lo valoren y publiquen en diferentes  partes del mundo. Tales como Letralia de Venezuela, La Ira de Morfeo de Chile, Biografia de Brasil y está incluido en el Movimiento Mundial Poetas del Mundo.

-       Raúl sigue por ese camino incorruptible en el cual terminarás creando el "hombre nuevo".


Aquí dos versos de su variado repertorio creativo:


Esferas azules

Se revuelcan brumosas
y tangentes abarcables
en la condensación de su camino gaseoso,
que emerge de nuestras venas obstruidas.

Todo se confunde,
el vapor desfigura las ideas
atan cabos en sus taras
y el caos cunde.

Mi camino es un vano silogismo
que, encerado por su rubor,
coligió en flores azules.

La amistad es una circunferencia,
la alegría cromógena de ésta se maquilla
pero su amor, a diferencia,
sólo está en una manecilla.

Deseos imposibles
se hurtan de la razón,
y se esconden pastosos
ante repentina desazón.

Esa luz sonrosada
que emana mi ternura halada
sería camino aurífero para tu aflato,
que de este modo nos arrastraría
hacia la perpetua bicromía.

El horizonte celeste precipita,
el borde del cristal
cruje como gota de sudor en su hoguera,
calmando mi sed;
su copa aún es caliciforme,
pero sus vellos hirsutos
ya no son sagrados.

Los cerebros se arrebozan
en orines y polvos fantásticos,
que con un gemido de púberes estrellas
extingue las ráfagas-ideas
y sus futuros epitafios.

Condena: Nunca morirán.


Sexo cerodimensional

Sólo nos masturbamos dentro de una mujer.
Ascendemos por sus escalones ígneos
De formas flameantes
Para expulsar en la cúpula
Nuestros impulsos degradantes,
Perennizar chillidos,
Cuales ratas
en los acueductos del amor.

Nos embarramos con sus mareas pútridas
Disfrutamos nuestra libertad
Cebándonos en la mujer, la carroña
Que cazamos en la no atmósfera, en la cumbre
Cerca de, y a su izquierda
En su tercer bastón, mandamiento
Sexo, reproducción.

Cubismo de la vida,
Voces magnéticas atraídas por el calcio
Que se degrada con los lácteos políticos,

encuéntrame en la calle de la locura
Entiérrame en las estrellas,
Rásgame el sexo, mútame con síndromes
Hazme entender que sólo busco
El placer pasajero,
Porque quiero ser el bastión de nuevas formas
Porque quiero encontrarla en representaciones diversas,
Donde las figuras se mezclan para ser nada
Para ser recuerdo en la constelación de puntos
De carne.

Sólo así nos encontraremos
Con el sexo cerodimensional, para reproducirnos
Después del suicidio natural,
Y nuestros cerebros ya no serán porfiados sexuales,
Criminales, nuestros genitales serán uno solo,
Se exterminarán los hombres y las mujeres,
Existiremos como recuerdos múltiples
En las oraciones de cada ser humano
Que se masturbarán en nuestras tumbas
Y beberán de tu clítoris, cual cáliz celestial.


(*) Nacido en Lima en 1947. Ha publicado cuatro libros de poesía: Olguita Amando, Topus, Avizor y Convulsión. Libros de Historia Rostros y Rastros del Callao y La Historia de San Miguel. Incluido en la Historia de la Literatura Peruana de Augusto Tamayo Vargas, César Toro Montalvo y José Beltrán. Ha sido Presidente de la Casa del Poeta del Callao en 1992 e integrante de Gleba Literaria. Incluido en los suplementos dominicales del Comercio y Ojo y en la revista Olandina. Como Periodista ha trabajado en el diario Expreso, Ojo, Oriental el diario Callao y el Faro. Ha sido columnista de las páginas de Historia y Cultura de los diarios del Callao. De acuerdo a los críticos literarios Wolfgang Lutching, César Toro Montalvo y Augusto Tamayo Vargas el poeta Humberto Pinedo practica una poesía concreta de gran significado y sensibilidad social.

lunes, 2 de julio de 2012

Prólogo a la antología "Poiesis Hispanoamericana: Selección de poesía contemporánea"


FROTANDO LATIDOS



Devoto es el camino real de la Poesía.
Sus seguidores siguen dicha senda aunque el cielo anuncie tempestades y el día a día sólo desembarque contratiempos, desdenes o negaciones al fruto que conmueve: el corazón se ajusta o se subleva maravillosamente, festejando la lengua inmensa y el vuelo de cinco mil años (poetas cuyas voces llegan desde atrás de los tiempos; voces que ven pasar a los poetas del futuro, y viceversa).

De sus bocas gotean salmos y asombros, señoríos del espíritu apuntalando la carnalidad del hombre, lo blasfemo y lo sagrado, conjuros para que renazcan las semillas: Poesía haciendo un agujero en la ventana; Poesía sin antifaces; Poesía cegadoramente hermosa, honesta en su cruz y en su fuego memorable.

2.
He aquí a cincuenta y cinco poetas de un único continente llamado Castellano.
Basta hablarlo y escribirlo para que se traspasen toscas tranqueras provinciales o nacionales. Basta vendimiar en sus viñedos para tratar de obtener buen vino.

Iván Fernández-Dávila y Raúl Allaín, desde mi Perú primero, han logrado llevar adelante una comunión titulada Poiesis Hispanoamericana, donde se albergan textos de autores procedentes de Argentina, México, Guatemala, Ecuador, Costa Rica, España, Chile, Panamá, Venezuela, Puerto Rico, Colombia, Uruguay, El Salvador y Perú.

A contracorriente, cuando lo que impera es la cruzada individualista. Así comparten el Arca del futuro estos antólogos limeños, pródigos y a la velocidad del connubio o alianza que más electriza: Poesía abierta de par en par.

3.
Toda antología puede ser objeto de loas o diatribas.
Pero, me pregunto, ¿para qué tales contiendas?, ¿para qué tales ditirambos?

Lo que para unos es execrable, para muchos puede ser el poema o los versos que gozosamente recuerden la vida entera. Lo que para unos pocos resulta el máximo resplandor poético, para muchos son palabras herméticas que nada significan.

Por ello, declino bosquejar extensas pirotecnias críticas, sesudas parrafadas escritas en jerga ininteligible.
El poeta se defiende en el poema.
El lector criba aquello que no atrae su atención.
La Poesía se remoja temblorosamente en la esperanza.

4.
¿O es el poema quien defiende al poeta? Leamos sólo algunas esquirlas de lo ofrecido por la editorial Río Negro: Alexander Anchía Vindas: “El poema no es una mano llenando líneas,/ es un pulso que contiene a un abismo”. Amanda Tomalino: “Llevo dos nombres/ y un sonido antiguo que me mira…/ Nada sabe de mí, pero juega conmigo/ en el agua cobriza de los charcos”. Jorge Córdova: “Mi distancia entre la vida y la muerte es éste callejón/ de donde nadie me ve salir…”. Luis Weinstein: “Quiso guardar todas las sonrisas y ya nadie confió en sus lágrimas”. Maruxa Duart: “Tú eres./ Tú eres el amigo ansiado. El que espero, el que sueño”. Melissa Ghezzi: “…Él no cuestiona deseos ni identidad,/ y bendice el fruto de tu vientre/ para amarnos los unos a los otros/ y las unas a las otras/ como Él nos sigue amando/ vertiendo la savia femenina/ en el cordón de la libertad”.

5.
Vuela la palabra, o se amotina. Hay que cuidarla cuando renguea o está cabizbaja. Y recetarle dieta cuando pesa su grasa o atenta contra el paladar.

Poiesis, creación, llama que no quema: su edicto luminoso comenzó al Principio.


                                                               Alfredo Pérez Alencart
Universidad de Salamanca
Academia Castellano y Leonesa de la Poesía

miércoles, 18 de enero de 2012

Presentación de la obra antológica CONVERGENCIAS (Casa de la Literatura Peruana, miércoles 25 de enero, 6:00 pm)



Presentación de la obra antológica:

“CONVERGENCIAS”

Casa de la Literatura Peruana, miércoles 25 de enero, 6:00 pm
(Antigua Estación de Desamparados, Jr. Ancash 207 - Centro Histórico de Lima)


El día miércoles 25 de enero a las 6:00 pm se presentará la obra antológica CONVERGENCIAS – Muestra de poesía contemporánea, editada por el sello independiente Río Negro, dirigido por Iván Fernández-Dávila y Raúl Allaín.

La presentación del libro estará a cargo de Héctor Ñaupari, Meriam Bendayán, Raúl Allaín e Iván Fernández-Dávila.

Poetas Antologados:

ALEX MARCA, ALEX VALENZUELA, ANDREE CAZUDGG, ANTONIO SULCA, BEN WARISAN, CALORINA FERNÁNDEZ, CYAN AMARANTA, DANIEL IRINEO, DANNY CRUZ, ESTEBAN POOLE, ESTEFANÍA CUESTAS, FRANCISCO JOSÉ PEÑA, HÉCTOR ÑAUPARI, HEINER VALDIVIA, HERCILIO MEDINA, INÉS SULCA, JAVIER MOSQUERA, JIMMY RISCO, JORGE CÓRDOVA, JUAN CARLOS DURÁN, LENAR MAR, LEOPOLDO DE TRAZEGNIES, LEYDY LOAYZA, LINA FLORES, LIZANDRO VARGAS, LIZBETH ALVARADO, LUCÍA PRADA, LUIS PACHO, MARÍA INÉS ALDAO, MARÍA LUZ PILAR MEDINA, MARTHA CROSBY, MAVERICK DÍAZ, MELISSA GHEZZI, MERIAM BENDAYÁN, MIGUEL AGURTO, MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ, MIGUEL CANTA SIFUENTES, MIRIAM JESÚS CALORETTI, MOSHENGA VIII CABANILLAS, PARIX CRUZADO, PAUL CAÑAMERO, PAUL TORRES, PAULO CAFFO, PAVEL UGARTE, PEDRO GRANADOS, RAÚL CAMPOY, RODRIGO DÍAZ, ROSINA VALCÁRCEL, SAMUEL CAVERO, SHARO ESCATE, SUSANA ARAGÓN, TOMÁS BARRIGA Y VILO ARÉVALO.

Ingreso libre

SE AGRADECE LA DIFUSIÓN

Contacto:
Raúl Allain

rionegroeditorial@gmail.com

martes, 19 de abril de 2011

Presentación de la obra antológica POÉTICAS (Instituto Raúl Porras Barrenechea, viernes 29 de abril, 7:00 pm)

Presentación del poemario colectivo:

“POÉTICAS”

Instituto Raúl Porras Barrenechea, viernes 29 de abril, 7:00 pm

(Calle Colina 398, Miraflores)

El día viernes 29 de abril a las 7:00 pm (hora exacta) se presentará el poemario: POÉTICAS – Artes Poéticas por poetas contemporáneos peruanos, editado por Raúl Allain.

La presentación del libro estará a cargo de Héctor Ñaupari, Carlos Eduardo Luján Andrade, Raúl Allain e Iván Fernández-Dávila.

Se ofrecerá una lectura poéticas con textos de los poetas participantes:

JULIO ATENCIO, MERIAM BENDAYAN, THALÍA TUMES, CARLOS LUJÁN ANDRADE, CLAUDIA INCHÁUSTEGUI, ESTEFANÍA CUESTAS, JULIO CARMONA, NONATO RUFINO CHUQUIMAMANI VALER, VALERIA SEMINARIO, FRANSILES GALLARDO, SEBASTIÁN ARAGÓN, MIGUEL AGURTO SILVA, ROSINA VALCÁRCEL, JORGE CORDOVA, MOSHENGA VIII CABANILLAS PEREZ, FRANK HERNÁNDEZ, FABRIZIO ALVAREZ LOBATO, ALEX VALENZUELA ROMERO, KAREN CARBONE ROJAS, GABY ARCE MUÑOZ, HÉCTOR ÑAUPARI, PARIX CRUZADO, UMBERTO TOSO, JUAN ESTEBAN YUPANQUI, PAUL CAÑAMERO ÁLVAREZ, JAVIER CUSQUISIBÁN MOSQUERA, LIZANDRO VARGAS PACAYA, ZOILA CAPRISTÁN, ELMER ARANA, NÉSTOR MÁLAGA CARPIO, LENA LUNA, JIMMY CALLA, LENAR MAR, MARIA ALEJANDRA CASTELLANOS, LEYDY LOAYZA, DIANA LIZETH BENITEZ, PAUL TORRES

Ingreso Libre



SE AGRADECE LA DIFUSIÓN



Contacto:

Raúl Allain

raulallave1189@hotmail.com





jueves, 21 de octubre de 2010

Presentación de Libro: Veinte Poetas (Casa de la Literatura, viernes 29 de octubre, 6:30 pm)

Presentación de Libro:

VEINTE POETAS

Casa de la Literatura, viernes 29 de octubre, 6:30 pm

(Antigua Estación de Desamparados, Jr. Ancash 207, Centro Histórico de Lima)



Veinte poetas jóvenes de diversas ciudades del país han sido seleccionados para formar parte de este libro, cada uno con tres poemas, editado por el pintor y poeta Iván Fernández-Dávila.

Este libro cuenta con la participación de los jóvenes poetas:



María Rumaja, Heiner Valdivia, Parix Cruzado, Samuel Febres, Lena Luna, Néstor Málaga, Raúl Allaín, Mercedes Espinoza, Carlos Eduardo Luján Andrade, Lina Flores Ágreda, Claudia Incháustegui, Karen Quintana, Nehemías Vega, Vilo Arévalo; Helmut Jerí, Xavier Cusquisibán, Urpi Arcos, Estefanía Cuestas Trebejo, Valia Llanos, Paul Cañamero



El prólogo fue redactado por el poeta y ensayista Héctor Ñaupari, en aquél se puede leer:



“Ya no hay grupos en la literatura peruana. El canto del cisne de la expresión grupal en las letras peruanas fue la generación del noventa, multitudinaria, babilónica y febril, entre las ruinas de un país al borde de la disolución final (…)



Empero, así como la vida se abre paso a pesar de las inclemencias de la naturaleza o las fauces implacables de las fieras, o como la libertad encuentra siempre modos creativos, peculiares e inesperados de surgir en las sociedades más cerradas, y con ello amenazar a sus poderes más oscuros, la consideración individual de la creación literaria también encontró cabida en los grupos literarios peruanos, en una suerte de eco en reversa, donde del susurro se va pasando poco a poco al grito y de allí al aullido ensordecedor, como se vivió en la generación donde Neón, Estación 32, Noble Katerba y tantos otros grupos se manifestaron. De modo que la primera década del nuevo siglo describe una suerte de elipsis, una vuelta hacia lo esencial, un tránsito imparable hacia el gozo individual de la poesía.”



La presentación del libro estará a cargo de Héctor Ñaupari y de Iván Fernández-Dávila, como editor del volumen. Del mismo modo, los poetas que integran el libro ofrecerán la lectura de sus textos a los asistentes.



El marco musical estará a cargo del grupo LA MILA



SE AGRADECE LA DIFUSIÓN

viernes, 10 de septiembre de 2010

"Elogio de algunos poetas peruanos contemporáneos" (Prólogo al libro Veinte Poetas, por Héctor Ñaupari)

Elogio de algunos poetas peruanos contemporáneos



Héctor Ñaupari



En la lengua común, un muestrario es una colección. Un conjunto diverso de un mismo grupo de personas. En el caso de este libro, se trata de un muestrario de poetas. Más precisamente todavía, de jóvenes poetas. Hijos de la última vuelta de tuerca literaria del Perú, donde incluso los post (el postmodernismo, el postfeminismo, entre otros) ya pasaron también, y se han vueltos, estos conceptos, ejemplos vivos de la obsolescencia.



El libro que prologamos me permite reflexionar respecto a un tema recurrente en nuestras letras, infinitamente repetido, como una pesadilla que no terminamos nunca de descifrar, y que volvemos a soñar, pero no por ello menos actual. Se trata de la tensión generada entre la asunción o permanencia de tópicos clásicos o tradicionales frente a la búsqueda de rupturas con esas mismas tradiciones, aún cuando éstas sean la encarnación de la vanguardia, la experimentación o lo futuro, y que es un acontecimiento propiamente moderno, clave en la literatura peruana, de perpetua vocación parricida.



El hecho que la generación de nuevos escritores quiera romper con la anterior, matándola literariamente (hasta ahora) o que las poetas mujeres quieran distanciarse o atacar a sus pares hombres con poemas puñales, tijeras o cuchillos, lo mismo que los escritores andinos con respecto a los llamados criollos, y así ad infinitum, me permite sugerir que ya no queda tela para tantas rupturas. El traje de la poesía peruana se vuelve un solo remiendo, una blusa espléndida hecha jirones por mil y una manos.



De modo que, si no está la magdalena para tantos tafetanes, no nos debe llamar a la sorpresa que, intuitivamente, los poetas de este muestrario se quieran adentrar en las tierras prohibidas del romance clásico y sentimental, sin hacer caso al vicioso círculo de tradición y ruptura. En sus textos, al pasar a idealizar (para bien o mal, para alegría o desdicha) el amor de una mujer a un hombre, o viceversa, o a sus ascendientes, o al lugar que extrañan, o abandonarse sutilmente en las habitaciones del olvido luego del final de una relación, nos ayudan a los escritores a revisar nuestros planteamientos, a encarar de modo distinto nuestros modos de escribir; en suma, a ser mejores poetas.



Esto porque el cuestionamiento creativo, incluso desde una perspectiva clásica o tradicional, no deja de ser una actitud moderna. Es decir, si aplicamos la misma fórmula parricida al modernismo, o a la poesía urbana marginal, o a la poesía coloquial, desfachatada y ayuna de solemnidad, un mínimo de cortesía profesional (propia entre ladrones, truhanes o espías, y espero que también entre poetas) hará que no se niegue a ser medida con la misma vara, o a morir bajo el mismo hierro que mata, si seguimos a la Escritura.



Un segundo aspecto de estos poetas, que paso a rescatar, es su expresión individual. Ya no hay grupos en la literatura peruana. El canto del cisne de la expresión grupal en las letras peruanas fue la generación del noventa, multitudinaria, babilónica y febril, entre las ruinas de un país al borde de la disolución final. Cierto es, como sabemos, que el proceso de colectivización de la poesía en el Perú tuvo su punto más alto con el Movimiento Hora Zero, donde la poesía sólo se manifestaba como expresión conjunta de todos sus integrantes, su adhesión a las ideas socialistas era la norma irreductible y su desenvolvimiento en comunas era la manifestación de su eterna adolescencia y vitalidad, pero en todo ello se encontraba (oh justicia poética) también el germen de su propia destrucción.



Empero, así como la vida se abre paso a pesar de las inclemencias de la naturaleza o las fauces implacables de las fieras, o como la libertad encuentra siempre modos creativos, peculiares e inesperados de surgir en las sociedades más cerradas, y con ello amenazar a sus poderes más oscuros, la consideración individual de la creación literaria también encontró cabida en los grupos literarios peruanos, en una suerte de eco en reversa, donde del susurro se va pasando poco a poco al grito y de allí al aullido ensordecedor, como se vivió en la generación donde Neón, Estación 32, Noble Katerba y tantos otros grupos se manifestaron. De modo que la primera década del nuevo siglo describe una suerte de elipsis, una vuelta hacia lo esencial, un tránsito imparable hacia el gozo individual de la poesía.



Y así nos encontramos con los poetas de este muestrario. Ellos, con sus iniciales y promisorias luces creativas, constituyen el paso final e irremediable hacia la adopción de lo sentimental e individual en la poesía, tránsito breve pero semejante al que dio Odiseo al descender a los infiernos para buscar al ciego adivino Tiresias, o el que llevó a Mersault a la pasividad y el escepticismo al que le condena Albert Camus en El extranjero.



Este muestrario que prologamos es, a la vez, un ejercicio diligente y un poderoso mensaje a favor de la buena literatura, patente en los sólidos textos presentados por cada poeta. Todos los poemas están magníficamente escritos, como si la genialidad dispuesta en uno fuese a su vez el dormido demonio del segundo, y así, como un espejo que frente a otro repite la imagen de quien se mira en él, de modo innumerable. Tienta, de esta suerte, hacerles a los autores la misma pregunta que se hace el poeta William Blake sobre el fiero Tigre: “¿Qué mano inmortal, qué ojo pudo idear tu terrible simetría?”.



Observo en los poemas de este muestrario una exultante rebelión del individuo creador, del yo poético ante un entorno decadente, y en el que se hace patente una violenta exaltación de la personalidad, que se manifiesta en los poemas que integran esta publicación. Sufriendo en la inercia, desnudando sus cuerpos, estallando orquídeas, los poetas de este muestrario convierten al mundo en una proyección de sus propias naturalezas. Su ser individual lo trascienden en el texto, se arropan en él. Nada más. Y sólo puede ser eso, pues, ¿qué más debe ser el mundo sino una extensión de nosotros mismos?



Pienso que la poesía de este libro es irreductible, “un horizonte donde el tiempo y el espacio cuelgan sus sábanas”, como escribió Antonio Claros. En ese caso, nada más me queda desearles a los poetas del muestrario que la tempestad y la pasión, el “sturm und drang” de los románticos alemanes, habite entre ustedes siempre.



Santiago de Surco, agosto de 2010

Radio Literatura (Tercer programa)

Lectura de mi reseña biográfica. Gracias Don Guillermo Aguilar.

martes, 3 de agosto de 2010

lunes, 21 de junio de 2010

PALABRAS DE HÉCTOR ÑAUPARI

PRESENTACIÓN DEL LIBRO LIMA: VISIONES DESDE EL DIBUJO Y LA POESÍA

Casa de la Literatura, 18 de junio de 2010



Hay libros que todos citan y nadie lee. Cuyo título recuerdan desde el primer instante pero que nadie conoce, ni siquiera en su primera página. Tal es el caso de Lima, la horrible, el paradigmático ensayo de Sebastián Salazar Bondy.

Cabe decir al respecto que el título no es de Salazar Bondy. Como el poema Otra vez Amarilis, o Soy la muchacha mala de la historia, su autor es otro. El espléndido poeta César Moro escribió un poema llamado Viaje hacia la noche. Siguiendo la costumbre de los surrealistas, Moro apunta al final del poema lugar y fecha, y es allí donde encontramos, por ver primera, el título de nuestro ignoto ensayo: Lima, la horrible, 24 de julio o agosto de 1949.

En dicho poema, Moro hace un arte poética que, por esas extrañas circunstancias a las que es propensa la literatura, parece que se refiere también a la ciudad. Permítanme leerlo.

Viaje hacia la noche


Es mi morada suprema, de la que ya no se vuelve


Krishna, en el Bhagavad Gita


Como una madre sostenida por ramas fluviales
De espanto y de luz de origen
Como un caballo esquelético
Radiante de luz crepuscular
Tras el ramaje dense de árboles y árboles de angustia
Lleno de sol el sendero de estrellas marinas
El acopio fulgurante
De datos perdidos en la noche cabal del pasado
Como un jadear eterno si sales a la noche
Al viento calmar pasan los jabalíes
Las hienas hartas de rapiña
Hendido a lo largo el espectáculo muestra
Faces sangrientas de eclipse lunar
El cuerpo en llamarada oscila
Por el tiempo
Sin espacio cambiante
Pues el eterno es el inmóvil
Y todas las piedras arrojadas
Al vendaval a los cuatro puntos cardinales
Vuelven como pájaros señeros
Devorando lagunas de años derruidos
Insondables telarañas de tiempo caído y leñoso


Oquedades herrumbrosas


En el silencio piramidal
Mortecino parpadeante esplendor
Para decirme que aún vivo
Respondiendo por cada poro de mi cuerpo
Al poderío de tu nombre oh poesía



Lima, la horrible, 24 de julio o agosto de 1949.


Hoy, que he vuelto a leer el ensayo que menciono, para presentar el libro de Iván Fernández – Dávila, observo una siniestra actualidad en Salazar Bondy. Sus párrafos son como las bofetadas de un padre, y nos duelen tanto como las negativas del amor que nunca nos ha correspondido. Citémoslo: “Hace bastante tiempo que Lima dejó de ser [...] la quieta ciudad regida por el horario de maitines y ángelus, cuyo acatamiento emocionaba al francés Radiguet. Se ha vuelto una urbe donde dos millones de personas se dan de manotazos, en medio de bocinas, radios salvajes, congestiones humanas y otras demencias contemporáneas para pervivir”.


Además, en la cita que reseño a continuación, parecería que Salazar Bondy recién acabara de pasar por el séptimo círculo del infierno de Dante en que los alcaldes que elegimos han convertido a Lima:

“Dos millones de seres que se desplazan abriéndose paso [...] entre las fieras que de los hombres hace el subdesarrollo aglomerante. El caos civil, producido por la famélica concurrencia urbana de cancerosa celeridad, se ha constituido, gracias al vórtice capitalino, en un ideal: el país entero anhela deslumbrado arrojarse en él, atizar con su presencia el holocausto del espíritu. El embotellamiento de vehículos en el centro y las avenidas, la ruda competencia de buhoneros y mendigos, las fatigadas colas ante los incapaces medios de transporte, la crisis de alojamiento [...] todo es obra de la improvisación y la malicia. Ambas seducen fulgurantes, como los ojos de la sierpe, el candor provinciano para poder luego liquidarlo con sus sucios y farragosos absurdos”.

Y continúa:

“La city se ha erguido con pobres imitaciones de rascacielos, pero rumbo al Pacífico han surgido barrios populosos (La Victoria, Breña, Lince) y, más cerca del mar, barrios residenciales (San Isidro, Miraflores, Monterrico), todos de caótica arquitectura donde el tudor y el neocolonial se codean con el contemporáneo calcado, salvo excepciones, de magazines norteamericanos. Clase media y burguesía grande se sitúan en estas dos clases de barrios fronterizos. La masa popular se hacina, en cambio, en tres especies de horror: el callejón, largo pasadizo flanqueado de tugurios misérrimos; la barriada, urbanización clandestina y espontánea de chozas de estera que excepcionalmente deriva en casita de adobe o ladrillo, y el corralón, conjunto de habitaciones rústicas en baldíos cercados”.

¡Qué incapaces han sido los líderes y políticos, de todas las tendencias, en enfrentar la crítica salazariana con resolución! ¡Han tenido cuarenta y seis para hacerlo! Verdugos y víctimas de su propia ignorancia, dictadores y presidentes, alcaldes de derecha, de centro y de izquierda, todos trataron a la ciudad en la que vivimos como Edmundo Dantés al Conde Mondego: como una venganza.

Pero nosotros, los habitantes de Lima, también somos responsables de seguir viviendo, como dice el poeta, invadidos de escombros. De tanto recitar nuestro cuestionamiento al pasado sin comprenderlo, ni hacer nada para cambiarlo, de tanto no leer ni aprender de nuestra historia más que los maestros nos decían, de tanto perder el tiempo siempre con hembras y en fiestas, como diría el cantante de los cantantes, de tanto ser esos fulanos de lágrima fácil y estómagos frágiles, que sólo servimos para criticar, nos hemos afincado en el ayer con la misma fuerza que nuestros antecesores, a los que Salazar Bondy criticaba acerbamente.

Así las cosas, todavía padecemos ese glorificar un pasado que nunca fue, como nos dice el autor de Voz desde la vigilia. Citémoslo. “nuestros ojos miran el espejismo de una edad que no tuvo el carácter idílico que tendenciosamente le ha sido atribuido y que más bien se ordenó en función de rígidas castas y privilegios de fortuna y bienestar para unos cuantos en desmedro de todo el inmenso resto”. Y continúa: "parece no haber escapatoria a llevar la cabeza de revés, hipnotizada por el ayer hechizo y ciega al rumbo venidero".

Así es: los más pobres se aferran a los recuerdos de sus pueblos misérrimos, los que evocan, en su obstinada ebriedad, en fiestas patronales y clubes departamentales, en sus yunzas y corta montes; los más encumbrados, a los de sus casonas de amplios ventanales y sus báquicos cócteles; los medianos, al mito de la jarana y el callejón de un solo caño, a la encerrona de salsa dura, a la pollada y la pichanga de aquéllas, que ya no se hace más.

Para el grácil componedor de Cuaderno de la persona oscura, Lima es la ciudad Gorgona, una "máquina destructora de fantasmas", que logra en todos una "enérgica limpieza del inconsciente del pueblo desviado de sí mismo por la petrificante Medusa pasatista". Esta metáfora salazariana es extraordinaria, pues así como Medusa podía matar después de muerta, y nada se resistía a la visión de sus ojos terribles, el oprobioso retorno al pasado de todos los limeños hoy, en pleno siglo XXI, acontece por una visión que lleva más de doscientos años en lo profundo de la fosa.

Pues bien, si la visión sobre Lima ha sido una estafa desde siempre, la “envoltura patriotera y folclórica de un contrabando”, como escribe Salazar Bondy, ¿qué es en realidad? Si el sueño del pasado es horrible, y el actual lo repite, sólo tenemos el futuro. Qué contradictorio y complejo que afirmemos esto en La Estación de los Desamparados, que languidecía como un navío encallado, desamparada ella misma, pues los trenes de pasajeros hacía muchísimo que no pasaban por aquí.

Si en Lima sólo nos queda el futuro, debemos decir que es peligroso pensar en él. Lo es, porque los políticos y líderes de todo el espectro no quieren que pensemos en el futuro de nuestra ciudad, y de cómo la visionamos desde nuestro presente. Por eso nos aturden con un transporte y un tráfico monstruosos, como el Escila y Caribdis que enfrentara Odiseo, con las calles rotas que nos enfurecen, con las miserias televisivas y su fashionismo frívolo y vacío, como los ojos de los maniquíes, o como aquellas alimañas que quieren que Lima sea una segunda Habana, destruida hasta el delirio, o la versión sangrienta de Phonm Penh, la otrora bella capital de Camboya, con todas las víctimas del comunismo maoísta – hoy desfilando en San Marcos – apiñadas en sus calles. Están desesperados porque no pensemos.

Por eso es tan importante este libro. Porque llama la atención sobre esa Lima perricholesca cuyo pueblo, como la diva huanuqueña, es caprichoso, impredecible, desmemoriado, difícil, escandaloso, avergonzado de sus pecados y dado a la mojigatería en ocasiones, generoso, pero que acaba siempre sometido a los intereses de los Amat y Juniet del siglo XXI, pues acata sus valores y muestra en todo momento su reticencia a los brotes del individualismo creador y libertario – en el que me sitúo – o a cualquier atisbo de diferencia con respecto a los intereses populares y la mejora de su calidad de vida, que empieza, como todos sabemos, por casa.

En las palabras del amante de Micaela Villegas – que Palma le hace decir – se encuentra la clave de la solidez del sistema mercantilista que debemos derrumbar: “Mi querido pueblo resiste todo. Le daremos espectáculos y algún buen escándalo que entretenga sus pasiones y apacigüe su humor”.

Así, nos llama a pensar Urpi Arcos, en su texto Amaneceres limeños, donde dice: “Lima la provinciana / donde su antagonista es ella misma / la que absorbe a bocanadas la esperanza / y la regurgita irónicamente en más coraje”, o en Nova Lima, donde agrega “En Lima se aprende a salir de nuestros suicidios mentales”. Lima es la ciudad donde “nadie se conoce y nadie necesita hablar” como sostiene Johan Espinal Colqui en Noche de fiebre en el Cine Colmena. Para Lena Retamoso Lima “es la sustancia almacenada en mi médula”.

Por su parte, Mercedes Espinoza nos susurra: “aunque me encuentre en el delirio de alguna noche / lejos de ti hembra urbana intensa palpitante bizarra ciudad de luces artificiales”. A su vez, Helmut Jerí nos advierte que “Lima es una ciudad impropia / para los enamorados y los cobardes” en su poema Monólogo de un animal silvestre. Ecológica, Karen Quintana sostiene que “Lima es un mundo de reciclaje”. Carlos Luján nos desafía con su definición en El ciudadano: “Así me alejo, entre la muchedumbre callejera vestida con trajes de lino y de cólera”. Y no podemos resistirnos al descanso de Lena Luna en Lima, mi ciudad: “reposo en ti como el ave tras días de aventuras”.

En el texto más interesante del libro, Diez imágenes de Lima, Paul Cañamero nos ofrece un arrebato de lucidez, muy cercano al ya comentado poeta de Máscara del que duerme, que aplaudimos: “Lima es el país del Perú / es una terrible ballena que se come hasta las cabezas de las brujas enloquecidas”. Finalmente, en el borde filoso del desencanto, escribe Carla Astoquilca en Lima 21/12/09, que nuestra capital es “la ciudad de nadie donde todos llegan y sin saber se quedan”.

Pensar en una ciudad nueva es nuestra tarea. La antología que presentamos sobre Lima es un prístino reflejo de cómo afecta ese temperamento medieval y anti moderno a espíritus asertivos y sensibles. Para convertir a Lima en una capital moderna y viva, es preciso seguir a quienes quieren dotarla de civilidad. Los poetas que habitan esta antología son un buen punto de partida. Los invito a leerlos con atención. A su modo de ver, las exclusiones que nos presentan deben servirnos para corregirlas, para enmendarlas, para sustraernos de ellas. Que su lectura nos señale el camino para hacer de Lima la ciudad que sus artistas en verdad deseamos: moderna, habitable, incluyente.


Muchas gracias.

jueves, 17 de junio de 2010

Lima: Visiones desde el dibujo y la poesía (Casa de la Literatura, 18 de junio, 7pm)

Presentación de Libro:


Lima: Visiones desde el dibujo y la poesía


Casa de la Literatura, 18 de junio, 7pm


(Antigua Estación de Desamparados, Jr. Ancash 207, Centro Histórico de Lima)


Nuestros más jóvenes creadores presentan sus visiones más personales sobre la ciudad capital: veintiséis talentosos poetas y artistas plásticos (trece por bando) están reunidos en el libro “Lima: visiones desde el dibujo y la poesía”, la más reciente publicación editada por Iván Fernández-Dávila.



El libro ha sido prologado por el ensayista y poeta Héctor Ñaupari. El autor de Rosa de los vientos y Libertad para todos hace un agudo análisis de la ciudad y el modo en que ésta interactúa con los jóvenes creadores. “La antología que presentamos sobre nuestra antigua ciudad, es un prístino reflejo de cómo afecta ese temperamento medieval y antimoderno, a espíritus asertivos y sensibles. Para convertir a Lima en una ciudad moderna y viva, es preciso seguir a quienes quieren dotarla de civilidad”.


El libro será presentado por Iván Fernández-Dávila y Héctor Ñaupari en la Casa de la Literatura Peruana (Antigua Estación de Desamparados, Jr. Ancash 207, Centro Histórico de Lima) el viernes 18 de junio a las 7:00 p.m. (hora exacta).


Habrá una lectura de los poetas participantes y una presentación de los dibujos realizados por los artistas plásticos.


En poesía estarán:


Urpi Arcos, Johan Espinal, Lena Retamoso, Mercedes Espinoza, Raúl Allaín, Helmut Jerí, Karen Quintana, Carlos Luján, Parix Cruzado, Jennifer Castro, Lena Luna, Paul Cañamero y Carla Astoquilca.


En plástica:


Julius Sobrino, José Carlos Velayarse, Verónica Cabanillas, Miguel Vílchez, Laura Yurivilca, Anahí Vásquez-de-Velasco, Samuel Pintos, Daniel Vargas, Jim Marcelo, Luis Alberto Espinoza, Akira Chinen, Elizabeth López Avilés y Gabriel Darvasi.


Asimismo, contaremos con la participación del fabuloso guitarrista, Paco Maurial McKee.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...