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viernes, 21 de febrero de 2014

“Asu Mare”, drama de la pequeña burguesía peruana

Por Humberto Pinedo Mendoza (*) / Raúl Allain (**)

Asu Mare: la película, comedia peruana, también podría denominarse drama de la pequeña burguesía peruana. Es decir, referente a una clase social que es llamada entre ellos "criolla", pero que denominaríamos acriollada propia al estilo que discursa su época y que solo posee límites en sus ambiciones y frustraciones. Así podemos evocar a los personajes de Julio Ramón Ribeyro en Los geniecillos dominicales donde se nos muestra personajes que al salir del colegio terminan de vendedores de baratijas o de pomadas "nuggets", sin ningún futuro. Un choque entre la ambición familiar y la realidad.

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Los hechos se producen en la Unidad Vecinal Mirones, pudiéndose realizar y tener cabida en cualquier unidad vecinal conservando la misma suerte de asertividad que se pretende en la recreación. Observamos madres sacrificadas y llenas de frustración generacional y que buscan que sus hijos sean otros en la viña del señor. Es decir, casarse con una mujer de “media mampara” pero que no sea chola. La novela de "Pichula Cuellar" o Los cachorros de Mario Vargas Llosa también descubre la tragicomedia de este sector que no puede considerarse lumpen pero que tampoco es burgués. Es el sector de la ambición profesional, del oficio técnico mal pagado, el de ganarse la lotería o del matrimonio con una mujer u hombre pudiente. Aquí se expresa el braguetazo social.

También puede resultar interesante esta película peruana de una gran connotación frívola, pero que muy bien responde a la idiosincrasia del peruano urbano de la ciudad. La grosería, la marginalidad y el vicio de la droga son los referentes vitales de este sector en la película que identifica a Carlos Alcántara. Estas características cobran mayor significado cuando el público en general, común se entera que el actor verdaderamente vivió en la unidad vecinal a la que se hace referencia. Este film visto por cerca de dos millones de personas nos hace deducir con certeza que es una rica veta para el futuro cine peruano. Hay un gran público para estos temas de frivolidad, de sentimentalismo pero con una connotación social propia nuestra. En esto radica el logro de esta película.

Oswaldo Reynoso en Los inocentes también nos muestra ese mundo evasivo donde adolescentes y jóvenes encuentran en la mediocridad de la juerga, marroquinería y diversión un medio para liberarse. Es positivo este redescubrimiento que nos muestra el film, alude simplemente a una "generación mutilada". También una veta para los guionistas, publicistas y cineastas que descubren en este sector una forma de comunicarse con ese público mercantilizado en busca de entretenimiento.

Asu Mare es un trabajo mediocre de connotación social. Los personajes pueden estar ubicados en cualquier Unidad Vecinal de Lima donde está la pequeña burguesía baja. Promociones de jóvenes acriollados que buscan enfrentarse a una sociedad indiferente de sus propósitos. Pero que les dan más importancia a la amistad y al reencuentro con los muchachos de barrio. Agradan las ilusiones del personaje y de la madre que hacen lo imposible para ser otros en la vida. El grupo humano, los engaños, las estafas y las frustraciones son parte del libreto. Pero su realidad es la inmediata y factual.

La película tiene un tratamiento frívolo como también real. Juegan con esta ambigüedad y usan la técnica del desplazamiento. Nos encontramos con el hecho de contar chistes en un café teatro en donde se conciben con más procacidad, lisuras reiterativas sobre chistes bien intencionados. Hay que descifrar con asombro como este sector pequeño burgués de Lima inmediatamente ha respondido a este tema. Necesitaban sentirse representados y los productores logran su cometido. Qué hacer con esta realidad conmovedora. Nos queda la impresión que a nivel gubernamental como privado es el sector más olvidado de la ciudad y el más alienado por sus posturas y racismo. Porque la mayoría de ellos han conseguido sus casas por la jubilación de los abuelos y padres. Y de allí no han salido.

CLASE SANDWICH

Fue el gobierno del presidente Manuel A. Odría que se encargó de inaugurar desde 1948 a 1956 este tipo de unidades vecinales como las de Mirones, Rímac y después Manzanilla. Vemos en el film Asu Mare esa nefasta actitud de encubrir su frustración social. La mayoría proviene del Callao, de los Barrios Altos o de la Victoria. Sus valores son los de "Pepe el vivo". Alcántara logra transmitir esa desazón familiar de no ser nada en esta sociedad después de terminar sus estudios básicos. Esto sucede hasta ahora con los muchachos que terminan la secundaria. Su madre suele ser la típica mujer luchadora que se encarga de prepararles el trampolín social a sus hijos, no lográndose porque no están preparados en la vida. La película logra mostrarnos una realidad citadina y actual. Un grupo social encapsulado en sus propios valores desfasados y conflictos personales.

Cada vez se hace más relevante la falta de preparación moral, académica y emocional de este sector. Importante descubrimiento social que se encuentra latente ante nuestros ojos. No son andinos y por lo tanto su mejor instrumento de clase es la viveza y el arribismo como lo sostenía el sociólogo Carlos Delgado Olivera. Logran una nueva situación social de determinadas formas. A los publicistas y guionistas podemos sugerirles que estudien bien de lo que han logrado con esta película. Una gran veta urbana para seguir explotándola. Queda demostrado que a nuestra gente les gusta sentirse representada con sus propias vicisitudes. El mejor ejemplo son las telenovelas brasileñas que explotan este recurso de los problemas sociales y que son un éxito en Latinoamérica.


Pero los directores del film caen en la chacota y en la procacidad innecesariamente, y la gente se ríe a borbotones en los cines. Es una clase social nostálgica y triste, no como lo proponía Luis Buñuel en El discreto encanto de la burguesía, sino más bien sin alternativas de apoyo social y económico por parte la sociedad. Los veremos trabajando de empleados en los bancos de los supermercados o viajando al exterior para trabajar como jardineros, cuidadores, albañiles. Son los que envían fotos que han sido tomadas en un gran edificio comercial extranjero y que en la dedicación dice: "Aquí trabajo como gerente, representante o ejecutivo". No aceptan su realidad de ser personajes de un pueblo precario y subdesarrollado. Es la típica alienación de estos sectores emergentes.}


(*) Historiador, Poeta y Periodista.
(**) Escritor, Poeta y Editor. Presidente del Instituto Peruano de la Juventud y codirector del sello independiente Río Negro.

jueves, 13 de febrero de 2014

¡Por una científica creación de la ley telecomunicacional!

La Ley de Radio y Televisión no declaraba ante la población infrahumana el uso estratégico del campo electromagnético por el cual se operan frecuencias; ondas electromagnéticas que doblegan la interacción diaria de un pueblo. Tanto el cuerpo como la mente de un individuo propenso y expuesto a una realidad dominada por empresas globales. Esta manipulación científica fue difundida como Proyecto Mk Ultra o “mind control”.

La naturaleza de este uso telecomunicacional transmite ideas a través de un ya conocido por muchos medio-síntoma, conocido en expresión popular como “escuchar voces” y considerado período prepatogénico en diagnósticos psiquiátricos tales como la esquizofrenia y otras psicosis. Esta verdad tangente se plasma ante el hombre, pues psicotrónica y frecuencias hertzianas no se han concebido relacionales; como también a las antenas la concepción “antenaje”. Se trataría de un indicio de poder y dominación de masas.

Siendo esta una injerencia sociopolítica además de encontrarse asociada a la concentración de medios puede gozar de una figura relacional: los grupos de poder que no deberían ser comprendidos como usufructadores de estas labores comunicacionantes y telecomunicacionantes desde el sector de medios impresos… Pues pueden ordenar y operar funciones desde su bando, maniobrando de una forma conexa y dependiente debido al discurso que nos entregan y que puede estimular el establecimiento de una estratagema eléctrica mediante noticias retorcidas y falsas. Característica que profesa la manipulación de la conciencia. Cabe destacar esta correlación pues actualmente y en nuestras circunstancias son las noticias que tratan sobre posesiones e histeria colectiva que acaecen, consecuencia de esta difusión paralela que menoscaba nuestra historia.

El factor mágico-religioso y el concepto de Dios que atenemos pueden así mortificar la percepción del pueblo. Ante un milagro a un santo se le suele atribuir una supuesta presencia en un mundo dominado por una condición tautológica. Se incomprendió la presencia de profetas y santos que según las consecuencias de su supervivencia pueden ser juzgados como benéficos o maléficos.



Hallamos indicios de estas interpretaciones en el discurso de películas testimoniales que en sus documentos divulgan la intervención de instrumentos electrónicos. Estos causaron confusión y debido al impacto social y sobreactuación de personas originó que las posesiones sean congruentes a sucesos médicos no derivados sino originarios y no espectrales, “fantasmales”, influencias producidas por el aparato telecomunicacional, construyendo una condición tergiversada de la medicina: variable primordial para el “error histórico”.

Por esto la regulación de contenidos en prensa que puede divulgar por ejemplo esquizofrenia y/o posesión y no dominio de masas particulares, por el método pasivamente estratégico por el que socialmente comunica, debe ser consultada para así emprender debidamente con la reformulación de una ley que incluya un inciso telecomunicacional que produzca bases éticas y morales en su accionar comunicativo y telecomunicativo.

Debe entenderse que dentro de la forma comunicativa localizamos operaciones telecomunicacionales que complementan y/o contaminan el fondo discursivo de una circunstancia, estableciéndose así como parte preponderante de la cultura, conformando el mito universal mediante el cual se accede a diversos rituales que reaccionan para justificar una presencia teísta que desorienta, supuestamente aconseja y sujeta nuestra existencia. Es así que el núcleo familiar se hace predominante para filtrar el mensaje de las noticias y el entendimiento de las fuerzas de producción en telecomunicación. Reconstruyamos el discurso primigenio del matrimonio. Siendo así, discursemos: “Qts=(Qms*Qes)/(Qms+Qes)”.

domingo, 7 de julio de 2013

Prólogo a la antología “Poéticas: Selección de artes poéticas por poetas peruanos contemporáneos”


“Sublimando Poéticas”

Expresar en función poética, para cualquier sujeto literario que busque plasmar una trascendente forma propia de mensaje, permitiéndose así la consideración editorial, parte del supuesto que las antologías y muestrarios, fijan sus convocatorias en ejes temáticos de vital importancia y no en reducidas catervas que repiten cíclicamente sus participaciones, léanse también y, principalmente de manifiesto en nuestra realidad, recitales, presentaciones, etcétera. Seguir leyendo »

domingo, 17 de febrero de 2013

“Los ‘Suicidas del 89’ o una simbiosis provocadora”


Por Humberto Pinedo Mendoza (*)


Editorial Lucífuga
Esta compilación y antología producto del trabajo en conjunto de Raúl Allain y Luna Miguel no tiene nada que ver con el "summum post mortem" de la poesía de jóvenes creadores españoles como peruanos improvisados de fines del siglo. La mayoría de estos versos son provocativos por su búsqueda con la palabra y con la acción fortuita. Se nos muestra un mundo desconcertado, alucinante y lleno de encuentros con la realidad, y su mundo vital. Es contradictorio, pero aleatorio en su necesidad de vivir para ser o para salvarse.


Sombras tenebrosas, abismos necesarios, ciudades con espíritus tristes y sentimientos apaleados. Este libro nos lleva a dilucidar la importancia como generación. O si estamos actuando bien o estas generaciones de la informática están perdidas. O si se están despercudiendo del marasmo tecnológico. He aquí una invitación necesaria para estos 30 millones de seres humanos peruanos que no saben hacia dónde van. Pero van...


Como diría Héctor Ñaupari estos jóvenes vates son balas del futuro, como Demian de Hesse es que están rompiendo el huevo creativo de la poesía o de una nueva realidad ontológica o vital. Lo informativo o lo natural. Orwell no se equivocó sobre su apreciación futurista cuando de esta época nos hablaba. Por qué españoles y peruanos. Porque es una época de globalización. Todos somos mestizos e irreverentes a nuestra manera. Buscar un camino que los lleve a la felicidad. Algunos agoreros dirán que el infierno de Dante esta aquí, otros en el paraíso cristiano. Yo creo que esta generación está viviendo una ambigüedad sin parto. Hasta cuándo, no sé. Solo ellos lo saben.


Estos poetas han nacido entre 1989 y 1990. El soplo a lo desconocido es su condición existencial. Así tenemos a Rafael Banegas que trata de cometer un deicidio cuando versa "La herencia del padre". El matar a su ser querido no es físico sino espiritual. Encontramos características símiles en la obra de teatro cubano La noche de los asesinos. Es decir, esa referencia a la búsqueda de sí mismo a pesar del afecto que los une.


Edgar Campos elucubra con vitalidad religiosa buscando un cristo putrefacto o desconcertado. Es un despertar a la vida tormentosa. En cambio María Ferreira nos recrea con versos citadinos: “(…) no me drogo, no bebo, no como, / joder, joder, deja que me distraiga un poco.”. La ironía de Alberto Guirao se anatematiza en "Los perros nunca leen fábulas para perros". Versos matutinos, estudiantiles. Posee una sensación de marea mañanera.


El poema de Rodrigo Olay es un poema a Venecia. Como la Venecia de todos los momentos inolvidables curtidos con piel de marino, de la misma forma Sara R. Gallardo y Arturo Sánchez escriben mostrando un mundo industrial que nos imbeciliza. Es decir un mundo de plegaria de libros que estrangulan los días y tratan de zafarse.


En el caso de los poetas peruanos, sus sentimientos son de ambición y de regreso a lo natural y al dolor humano. Por eso Indira Anampa exclama rebelde contra el maltrato y el abandono. Sebastián Aragón trabaja la palabra como herramienta de vida. En cambio José Jiménez Cruz lo nombra cargado de amor: “La nombraré amor y besaré su pecho / Cargado de amor y se eclipsará la noche, (…)”. También es el caso de Fran Maza Salazar cuando dice: “Déjame aunque sea, / beber de tus ríos (…)”. En Carlos Miranda Passalacqua y Érika Nolasco encontramos como en los versos de “Matrioska”, rasgos sintomáticos.


También hallamos un regreso a la plantilla adánica, a lo lujurioso y lo sensual. El amor como búsqueda de satisfacción terrena.


Podemos encontrar en Laura Rosales y Blanca Segura la mayor cantidad de asombro. Empero identificada con la naturaleza. Finalmente Humberto Solórzano exclama al payaso su inquietud de vivir y contra el tiempo.


En cuanto a estos 20 poetas españoles y peruanos el vivir es una contradicción por vivir como asombro. Para mí todos estos textos conforman una simbiosis de provocación, versos que usted lector degustará a su parecer, pero con mucha capacidad de ambigüedad y de satisfacción.



(*) Nacido en Lima en 1947. Ha publicado cuatro libros de poesía: Olguita Amando, Topus, Avizor y Convulsión. Libros de Historia Rostros y Rastros del Callao y La Historia de San Miguel. Incluido en la Historia de la Literatura Peruana de Augusto Tamayo Vargas, César Toro Montalvo y José Beltrán. Ha sido Presidente de la Casa del Poeta del Callao en 1992 e integrante de Gleba Literaria. Incluido en los suplementos dominicales del Comercio y Ojo y en la revista Olandina. Como Periodista ha trabajado en el diario Expreso, Ojo, Oriental el diario Callao y el Faro. Ha sido columnista de las páginas de Historia y Cultura de los diarios del Callao. De acuerdo a los críticos literarios Wolfgang Lutching, César Toro Montalvo y Augusto Tamayo Vargas el poeta Humberto Pinedo practica una poesía concreta de gran significado y sensibilidad social.

domingo, 20 de enero de 2013

“La visión maldita de Raúl Allain”


Por Humberto Pinedo Mendoza (*)

El joven poeta y editor Raúl Allain Vega tiene la virtud de creer que con el arte se puede cambiar al hombre. Es decir, confía en la espontaneidad y la veta poética pura de los creadores para poder salvarse de la hecatombe moral. Verbigracia es un estudiante de Sociología que investiga al hombre como rol social y compromiso. Es un maldito para esta época. Pero muy necesario para esclarecer los problemas de su realidad social e individual.

Tuve la suerte de conocerlo cuando me convocó para presentar dos textos de antologías poéticas, intituladas Poiesis Hispanoamericana y Eros & Tánatos. Ambos libros de recopilación de jóvenes creadores de diferentes nacionalidades. Allain es dadivoso. No tiene nada de egoísta ni mezquino con sus pares. Felicito su empeño por romper estructuras sociales y morales en desuso. Y por plantearse una posición iconoclasta y nada sectaria.

Junto con su movimiento poético Suicidas nos enseña que para vivir en esta sociedad hay que estar locos. Con su actitud irreverente nos aconseja que hay que creer en el hombre. Raúl preside una institución que defiende a la juventud y promueve su compromiso. Este joven vate ha nacido en 1989 en Lima y ha promovido muchas actividades culturales en favor de esta generación en forma desinteresada. Dirige la editorial y blog Río Negro, de gran importancia creativa.

También ha publicado textos de una gran implicancia crítica, como moral. La irreverencia de sus versos ha hecho que lo valoren y publiquen en diferentes  partes del mundo. Tales como Letralia de Venezuela, La Ira de Morfeo de Chile, Biografia de Brasil y está incluido en el Movimiento Mundial Poetas del Mundo.

-       Raúl sigue por ese camino incorruptible en el cual terminarás creando el "hombre nuevo".


Aquí dos versos de su variado repertorio creativo:


Esferas azules

Se revuelcan brumosas
y tangentes abarcables
en la condensación de su camino gaseoso,
que emerge de nuestras venas obstruidas.

Todo se confunde,
el vapor desfigura las ideas
atan cabos en sus taras
y el caos cunde.

Mi camino es un vano silogismo
que, encerado por su rubor,
coligió en flores azules.

La amistad es una circunferencia,
la alegría cromógena de ésta se maquilla
pero su amor, a diferencia,
sólo está en una manecilla.

Deseos imposibles
se hurtan de la razón,
y se esconden pastosos
ante repentina desazón.

Esa luz sonrosada
que emana mi ternura halada
sería camino aurífero para tu aflato,
que de este modo nos arrastraría
hacia la perpetua bicromía.

El horizonte celeste precipita,
el borde del cristal
cruje como gota de sudor en su hoguera,
calmando mi sed;
su copa aún es caliciforme,
pero sus vellos hirsutos
ya no son sagrados.

Los cerebros se arrebozan
en orines y polvos fantásticos,
que con un gemido de púberes estrellas
extingue las ráfagas-ideas
y sus futuros epitafios.

Condena: Nunca morirán.


Sexo cerodimensional

Sólo nos masturbamos dentro de una mujer.
Ascendemos por sus escalones ígneos
De formas flameantes
Para expulsar en la cúpula
Nuestros impulsos degradantes,
Perennizar chillidos,
Cuales ratas
en los acueductos del amor.

Nos embarramos con sus mareas pútridas
Disfrutamos nuestra libertad
Cebándonos en la mujer, la carroña
Que cazamos en la no atmósfera, en la cumbre
Cerca de, y a su izquierda
En su tercer bastón, mandamiento
Sexo, reproducción.

Cubismo de la vida,
Voces magnéticas atraídas por el calcio
Que se degrada con los lácteos políticos,

encuéntrame en la calle de la locura
Entiérrame en las estrellas,
Rásgame el sexo, mútame con síndromes
Hazme entender que sólo busco
El placer pasajero,
Porque quiero ser el bastión de nuevas formas
Porque quiero encontrarla en representaciones diversas,
Donde las figuras se mezclan para ser nada
Para ser recuerdo en la constelación de puntos
De carne.

Sólo así nos encontraremos
Con el sexo cerodimensional, para reproducirnos
Después del suicidio natural,
Y nuestros cerebros ya no serán porfiados sexuales,
Criminales, nuestros genitales serán uno solo,
Se exterminarán los hombres y las mujeres,
Existiremos como recuerdos múltiples
En las oraciones de cada ser humano
Que se masturbarán en nuestras tumbas
Y beberán de tu clítoris, cual cáliz celestial.


(*) Nacido en Lima en 1947. Ha publicado cuatro libros de poesía: Olguita Amando, Topus, Avizor y Convulsión. Libros de Historia Rostros y Rastros del Callao y La Historia de San Miguel. Incluido en la Historia de la Literatura Peruana de Augusto Tamayo Vargas, César Toro Montalvo y José Beltrán. Ha sido Presidente de la Casa del Poeta del Callao en 1992 e integrante de Gleba Literaria. Incluido en los suplementos dominicales del Comercio y Ojo y en la revista Olandina. Como Periodista ha trabajado en el diario Expreso, Ojo, Oriental el diario Callao y el Faro. Ha sido columnista de las páginas de Historia y Cultura de los diarios del Callao. De acuerdo a los críticos literarios Wolfgang Lutching, César Toro Montalvo y Augusto Tamayo Vargas el poeta Humberto Pinedo practica una poesía concreta de gran significado y sensibilidad social.

martes, 11 de diciembre de 2012

"Eros y Tánatos. Profecía o trance"


Artículo sobre la Antología Eros & Tánatos: Poesía y Arte contemporáneos

“Hemingay y sus días de verano” de Claudia Pinto


Por Humberto Pinedo Mendoza (*)

Para mí tiene mucho significado este libro de poemas y apuntes antologados intitulado Eros & Tánatos, que tiene en sus entrañas liberadoras una visión futurista de lo que se refiere in situ vivir este apasionado sentimiento. Amor, morir, nacer. Es decir entregarte a una pareja a pesar de lo que pueda suceder. Diría yo un instinto de muerte anunciada.

Cuando Ernest Hemingway escribía en Adiós a las Armas sobre la vida apasionada de un amante decía que cuando uno ama demasiado y te corresponden enfrentas al creador en la sublimidad. Y este mito de siglos no te permite ser feliz en tu tiempo. Y percibes que tu ser amado puede morir pronto. El instinto vital del Eros y Tánatos confluye lleno de energía profética.

De la misma forma Amado Nervo escribía sobre su libro  La Amada Inmóvil que el amor no muere cuando trasciende en la entrega. Ser feliz en la tierra es morir con la otra parte. Sus poemas trasuntan este sentimiento vertiginoso de amor intenso  que se repite en sus versos y así  morir sin sentido. Es decir despierta en nuestro subconsciente  un motivo diferente de ver la vida.

Herbert Marcuse recoge este planteamiento en el siglo industrial. Sin olvidar la primigenia de Empédocles de Agrigento. Su "Eros y Tánatos" trata casi freudianamente sobre la existencia vital del hombre. Crea amor de diferentes tipos pero tienen su límite, o lucha por un ideal. Es el instinto de la muerte, el sacrificio o la inmolación budista.

En mi libro Olguita Amando recojo este sentir apocalíptico. Mi primera esposa Olga Vigo  decía: “Tengo miedo de nuestro amor”. Y agregaba que solamente: "La mano de dios podría separarnos". Y así sucedió el megalómano creador me la quitó prematuramente. Se juntaron el eros y tánatos con tanta intensidad y percibí lo que iba a suceder.

Por eso en este libro Eros y Tánatos: Poesía y arte contemporáneos, Iván Fernández-Dávila y Raúl Allaín tienen esa virtud de recoger ese numen conmovedor. Morir amando, o amando morir. O volver a nacer en otra dimensión. Aquí les dejo algunas perlas poéticas sensitivas de poetas de diferentes nacionalidades que expresan esta angustia  biexistencial.

UN DESCUBRIMIENTO

Encontramos versos y apuntes pictóricos con mucho significado sexual, sensual, erótico y  bidimensional. Ubicamos versos como "La loca" de Alex Castillo-Linares, en Alexander Anchía Vindas y Carlos Alberto Celis. Me sorprende la intensidad de Ana Balcázar cuando dice: "(…) recojo tus dulces sueños / mojados (…)". Diana Benites se embelesa de sensualidad con su cuerpo. De la misma forma en Joel Bustos y Mónica Yépes encontramos esa ilusión centrada en el amor.

Me he percatado que son las poetisas las que expresan mejor este sentimiento de  amor y  muerte en esta recopilación literaria. Como Karen Quintana cuando exclama "Porque me matas". También Martha Urquizo que recoge estos sinsabores de los desconocidos. Aunque Pedro Gollonet exprese erecto su clímax humano. Luego encontramos a  Deolinda Beltzer con su amor perdido o desgarra o clímax. Y Esteban Poole que percibe el advenir del amor.

Pero Sandra Rodríguez aclara: “(…) encontrar esa esquina  / de la cama / sin sudor  / y que mueras en mi (…)". O Urpi Arcos en “La cena”: “(…) huérfana de tu cuerpo,  vuelo entre las mariposas del miedo (…)”. Pero Vilo Arévalo se compenetra con este sentimiento: “Un beso tuyo, aunque forzado, / hizo lo impensable: / le dio la humanidad  a la Muerte”. Héctor Ñaupari plantea “Elogio del buen amor”. Nuestro amor ha sido un perfecto salto al vacío. Por eso Augusto Rufino dice: “(…) de mi mundo a punto de estallar (…)”. Pero Raúl Allain y Pablo Campoamor son mucho más expresivos con estos sentimientos encontrados. Allain casi profético y Campoamor lleno de deseo e intensidad.

Hay dibujos muy bien expresados en este libro antologador de versos e imágenes. Como el de José Carlos Tássara en "Los amantes", o “La conciencia” de Javier Bellido. Pero lo más significativo es el trazo o apunte “Hemingay y sus días de verano” de Claudia Pinto. Muy significativa para expresar el Eros y el Tánatos que agobió al escritor en vida hasta su suicidio.

Así tenemos a Paul Cabala con sus desnudos, Lizandro Vargas en "Amazonas" y Javier Arreola con “El amor es bipolar”. Como también sobresalen Sandra Rodríguez, Natalya Lizárraga, Miguel Agurto, Mery Diaz, Lucía Portocarrero y Lissette Cruzaleggi con el placer del Tánatos. Muy expresivos y sobrios con sus versos y trazos de vida.


(*) Nacido en Lima en 1947. Ha publicado cuatro libros de poesía: Olguita AmandoTopusAvizor y Convulsión. Libros de Historia Rostros y Rastros del Callao y La Historia de San Miguel. Incluido en la Historia de la Literatura Peruana de Augusto Tamayo Vargas, César Toro Montalvo y José Beltrán. Ha sido Presidente de la Casa del Poeta del Callao en 1992 e integrante de Gleba Literaria. Incluido en los suplementos dominicales del Comercio y Ojo y en la revista Olandina. Como Periodista ha trabajado en el diario Expreso, Ojo, Oriental el diario Callao y el Faro. Ha sido columnista de las páginas de Historia y Cultura de los diarios del Callao. De acuerdo a los críticos literarios Wolfgang Lutching, César Toro Montalvo y Augusto Tamayo Vargas el poeta Humberto Pinedo practica una poesía concreta de gran significado y sensibilidad social. 

Venta de la obra en Librosperuanos.com:

lunes, 19 de noviembre de 2012

Editorial Río Negro presente en la 1ª Feria de Editoriales Independientes





El sello independiente Río Negro, dirigido por Iván Fernández-Dávila y Raúl Allaín, estará presente en la tercera edición de las ferias “CONTRA: Mercado Independiente de Lima”, que en esta ocasión reúne en un mismo espacio a Editoriales Independientes de Lima, gracias a la organización de La Municipalidad de Lima a través de la Subgerencia de Cultura. El evento se realizará en dos únicas fechas: el viernes 23 y el sábado 24 de noviembre en las inmediaciones del Parque Washington.

Río Negro viene cumpliendo objetivamente con funciones de edición y compilación, las cuales reflejan antologías de literatura y arte contemporáneo que recogen autores tanto a nivel nacional como internacional. A modo de ediciones autor, se han publicado obras que comprenden dibujos, poesía y narrativa.

El stand contará con las siguientes obras:


  1. Convergencias: Muestra de poesía contemporánea
  2. Lima: Visiones desde el dibujo y la poesía
  3. 69: Cuarenta y ocho dibujos eróticos
  4. Veinte Poetas: Muestra de poesía
  5. Suicidas Sub 21, antología poética
  6. Artistas Peruanas Contemporáneas: Selección de obras de artistas peruanas
  7. Nuevas Visiones del Dibujo VOL.1
  8. Lágrimas de Arlequín, poemario de Vilo Arévalo
  9. Los días y la pintura, catálogo de Iván Fernández-Dávila


1ª FERIA DE EDITORIALES INDEPENDIENTES
23 Y 24 DE NOVIEMBRE – PARQUE WASHINGTON

PROGRAMA CULTURAL


VIERNES 23 DE NOVIEMBRE
HORA
ESCENARIO
5:00 – 5:50
INAUGURACIÓN/MESA REDONDA
Narradoras peruanas
Participan: María Luisa del Río, Tilsa Otta, Sophie Canal, Katya Adaui y Grecia Cáceres
Modera: Paloma Reaño
Organizan: Solar y Buensalvaje
6:00 – 6:50
COVERSATORIO
“Pasando Revista”
Participan: Dante Trujillo (Buensalvaje), Jesús Zavala (Ónice), Juan Ugarte (El hablador)
Organiza: Contra
7:00 – 7:50
PRESENTACIÓN DE LIBRO
Pelota de recreo de Jesús Alzamora
Organiza: Estruendomudo
8:00 - 10:00
CONCIERTO



SÁBADO 24 DE NOVIEMBRE
HORA
ESCENARIO
4:00 – 4:50
INFANTIL
Presentación de libro con espectáculo infantil Marshall y la búsqueda de la sonrisa
Organiza: Casatomada
5:00 – 5:50
RECITAL
“Paracaídas en el parque”
Organiza: Paracaídas Editores
6:00 – 6:50
PRESENTACIÓN DE LIBRO
Tromba de agosto de Jorge Pimentel
Organiza: Lustra Editores
7:00 - 7:50
CONVERSATORIO
“Editores Anónimos”
Participan: Lustra, Borrador, Polifonía
Organiza: Contra
8:00 - 10:00
CONCIERTO


HORA
VIERNES 23-PARQUE (sobre pasto)
4:30 – 5:00
INAUGURACIÓN
Batucada con “Parió Paula”

HORA
SÁBADO 24-PARQUE (sobre pasto)
3:00 – 3:50
INFANTIL
Taller de dibujo alrededor del libro Historias Recicladas
Dicta: Javier Ramos Cucho
Organiza: Polifonía Editora
5:50 – 6:20
INTERVENCIÓN EN EL PARQUE
"Basta, 100 mujeres contra la violencia de género" por Cucha del Águila y Christiane Félip Vidal Performance: Ana Correa
Organiza: Proyecto Basta

NOCHE DE CONCIERTOS- ESCENARIO

FECHA
8:00 - 10:00 p.m.
Viernes 22
La prensa/los moldes/Alejandro y María Laura
Sábado 23
DJ Flaquita/Las amigas de nadie/La Nueva Invasión


ATRACCIONES
Presentaciones de libros| conciertos| recitales| mesas redonda| taller de encuadernación*|taller de escritura creativa*|micrófono abierto|
cuenta cuentos| batucada| firma masiva| cómics

*los talleres se realizarán en simultáneo a las actividades en escenario a las 6:00 p.m.

EDITORIALES

POLIFONÍA/CASATOMADA/ATALAYA/MESA REDONDA/LUSTRA/BORRADOR   /ALTAZOR/CAJA NEGRA/PARACAIDAS / SARITA CARTONERA/SOLAR/BUENSALVAJE/ARKABAS/NULU BONSAI/ESTRUENDOMUDO/PÁJAROS EN LOS CABLES/PAKARINA/PILPINTA/MANO ALZADA/PASACALLE/RIO NEGRO             


REVISTAS
BUENSALVAJE/EN LA SALA DE ESPERA/ÓNICE  /EL HABLADOR


CÓMICS
       punto y aparte|Lima Enferma Fanzine
      Estante 18|Eduardo Yaguas


viernes, 2 de noviembre de 2012

PALABRAS DE PRESENTACIÓN DE HÉCTOR ÑAUPARI CON OCASIÓN DE LA PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGÍA "SUICIDAS SUB 21"



CASA DE LA LITERATURA, 30 DE OCTUBRE DE 2012

En estos tiempos aciagos para la cultura, la literatura, las artes y la convivencia social en la ciudad y el país, nada más urgente que responder a estos golpes sucesivos que con poemas convertidos en oráculo, en profecía, en anticipación de lo que va a ocurrir.

De esta suerte, me conmueve profundamente la devoción de Raúl Allaín e Iván Fernández Dávila, editores de esta recientísima antología de poesía Suicidas Sub 21, demostrando una firmeza de criterio, una suerte de solución de continuidad hacia las letras, una valentía y un liderazgo, de la que han carecido, vistos los recientes acontecimientos, todas nuestras autoridades.

Empero, me emociona todavía más que lo hagan en esta casa amenazada, también, de desalojo – palabra que se está volviendo moneda común en estos días – a la que debemos tanto – igual que a las muestras de arte bajo ataque y denuncia de blasfemia – y que nunca mejor que ahora recibe el nombre de Estación de los Desamparados.

Sirvan, pues, mis primeras palabras para expresar mi total descuerdo con el desalojo de la Casa de la Literatura de este espacio entrañable, que ha guarecido a los desamparados poetas, narradores y escritores, entre los que se encuentran muchos de los presentes, de todas las tendencias y edades, de provincias y de Lima, consagrados o desconocidos, dotados de talento o, más bien, sencillos, pero todos ellos, con abrumadora evidencia, los artistas a quienes menos les toca en la desprovista mesa de la cultura en el Perú.

Y ahora, ¿se nos quiere despojar del único escenario estatal donde hemos podido mostrar nuestras creaciones y difundirlas? Sólo puede decir ante esa afrenta, así nos acusen de vándalos: ¡no pasarán! ¡Muertos nos sacarán de aquí!

Dicho esto, examinemos la antología Suicidas Sub 21, que reúne a algunas de las más resaltantes voces poéticas que son menores o bordean los veintiún años de edad y pertenecen a algún centro universitario peruano.

¿Son suicidas estos bravos jóvenes que se dedican a la poesía? Lo serían, si renunciaran a su esfuerzo por seguir creando, si entregaran sus armas a la peor de las muertes por propia mano: el olvido. Apresurémonos a añadir que esta ocasión es propicia para ir acabando, de una vez y para siempre, con ese perverso mito creado en torno al poeta, y en particular al poeta peruano, que le manda obligatoriamente, para ser un vate, a vivir en una pobreza peor que franciscana, y que todo intento de salir de ella es una traición para la vocación que uno ha elegido.

¡Por amor de Dios! Ya tenemos suficientes y gravísimos problemas, en tanto creadores, al no contar con mecenazgos privados, tal cual en Estados Unidos, o políticas para integrar las burocracias públicas, como en México o Brasil, para añadir a ellos que es imperativo, a fin de ser llamados con derecho poetas, morir en la indigencia más abyecta. Y quienes en tal despropósito insisten – críticos, editores, periodistas, y muchos otros – no piensan, ni por asomo, en pasar hambre, ni ellos, ni dejar en la inanición a sus hijos.

Hay que tener claro, como lo señaló Antonio Cisneros en el prólogo a su antología personal Propios como ajenos, que uno es el poeta y otro el ciudadano, el que debe pagar las cuentas, el que provee a su familia de los bienes que necesita, el que sufraga los impuestos o las multas de tránsito.

A ello agreguemos que nadie, y menos los estúpidos que piden al poeta morirse de hambre para ser considerado tal, cuestionaron el genio de Elliot, por ser un empleado bancario; Kavafis, un funcionario en el servicio público de saneamiento toda su vida; Borges, director de una Biblioteca; Kafka, un secretario judicial en Praga; Pessoa, un servidor municipal; Sologuren, un funcionario en el servicio tributario peruano; Ribeyro o Alejo Carpienter, por ser diplomáticos. 

A los jóvenes antologados en Suicidas Sub 21 les digo, no crean más en esa sarta de mentiras, creada por quienes no desean el progreso personal y material de los poetas, circunstancias ambas que les permitirán crear más y en mejores condiciones.

Suya es la oportunidad de cambiar ese criterio que convenció a tantos excelentes bardos de estas tierras, como Juan Gonzalo Rosé o Francisco Bendezú, a que un empleo mejor era una traición a su arte. Claro está, nada sería mejor que vivir únicamente de los libros de poesía, pero hacerlo a costa de nuestra propia indemnidad significa despojarnos de un sentido de realidad para abrazar, no la gloria, sino la estolidez. Somos poetas, no idiotas.

Y cuando me refiero a los problemas mayores de la poesía y la literatura, ante la cual los aedos de este libro han dado cuenta con metafórico vaticinio, es que los jóvenes poetas peruanos, como todos los literatos, estamos acorralados y en amenaza de ser devorados por este Mercado Mayorista social que es el Perú, por este estómago insaciable de Lima, por esta La Parada nacional.

¿Qué ha ocurrido? Lo que ha pasado es que, en un momento dado, propiciado por la confluencia de un Estado indolente y un sindicato ciego, que no veía más que sus propias tinieblas ideológicas, la educación colapsó y no se ha reconstruido.

A partir de ese naufragio, nuestros valores y nuestros referentes culturales han cambiado, para peor, degradando más, a cada generación que pasa, hasta sumergirla en la más animal ignorancia, y haciendo desaparecer la inteligencia de la sociedad peruana.

Al producirse el absoluto y violento divorcio de los ciudadanos comunes de nuestro país con la inteligencia y la cultura, el espacio vacío fue cubierto por la anomia moral, por la septicemia generalizada de la incultura y la ausencia de civismo, por el cretinismo de quien ve en el otro a un enemigo a agarrar a pedradas, a una mujer en una víctima de violación, no importa si sea nuestra hija o hermana, y al suicidio como una forma de evadir la propia responsabilidad.

En pocos países de América Latina esta natural convivencia entre el talento, la inteligencia, la cultura y los ciudadanos se ha interrumpido de un modo tan brutal como en el Perú.

Junto a esta tragedia, otra, más soterrada pero igual de dantesca, muestra su siniestro perfil: la de la envidia, hija de la mediocridad al que el sistema educativo, público y privado, condena a todos los estudiantes de nuestro país.

César Hildebrandt describe, de modo insuperable y con terrible acierto, en su artículo ¿Pizarro tiene razón?, nuestra mayor tara cultural: “El Perú ha hecho de la envidia un artículo de primera necesidad, un emblema patrio y el programa frentista que arrasaría con las elecciones. No tenemos proyecto nacional pero tenemos una envidia que convoca a todos. Aquí la envidia no es la anomalía sino la norma.

Aquí se perdona el crimen, el abuso, el exterminio de inocentes, el latrocinio. Lo que es difícil de perdonar es el mérito. El niño que se distingue por su talento conoce, en el Perú más temprano que en cualquier otro país, el tumulto asustado de la envidia, sus furias murmuradas (…) El Perú nutre a multitudes de resentidos, a legiones que vienen del fracaso y van a la envidia disfrazadas con las más surtidas máscaras: la del diputadito analfabeto, la del periodista que lee el teleprónter, la del escritorzuelo que pide benevolencia a sus amigos, la del que necesita la desgracia ajena para compensar el odio que le produce su propia esterilidad”.

¿Cómo ven los poetas de Suicidas Sub 21, jóvenes profetas, estos terribles problemas, estas Gorgonas que nos vuelven de piedra el alma, la inteligencia, el respeto al prójimo y el sentido común? Veamos. Jorge Ramírez, en el poema que mejor define en este libro la situación actual, Felicidad muerta, una de cuyas mejores partes dice: “Mi felicidad es como el pueblo hambriento y violento, que ahoga sus ilusiones en promesas marchitas a la boca de un león hambriento. Un huérfano que estrella su pecho y sus huesos contra el asfalto, en busca de su corazón. Una madre a la espera de su hijo, que se ha ido a pelear una guerra ajena. Las tribus de la calle luchando en terreno fangoso y baldío. Los perros callejeros que por las noches salen a comer basura y por el día suelen perdonar”.

A renglón seguido, Sebastián Aragón, en su texto que es como una profecía auto cumplida, Epitafio de Lima. De haberlo leído las autoridades causantes de esta tragedia jamás habrían dado las órdenes que espetaron. Nos dice: “Ha pasado un día desde que Lima murió. Hay cadáveres pérfidos que no han encontrado, todavía, donde pudrirse. Muertes súbitas que esperan al juez.

Hay condenas y cadenas atadas a los fantasmas. Ha pasado un mes, todo sigue igual, ha pasado un año, las señoras dejaron las lágrimas y cogieron a sus hijos. Los señores dejaron el alcohol y llanto y cogieron a sus señoras. Ha pasado una vida y Lima sigue igual, desordenada, con los cadáveres en cada calle, cada esquina, cada respiro. Con solo un cambio está de moda llevar las condenas en cadenas al cuello”.

Paola Huaco Jara, en Crucifixión, pareciera narrarnos la golpiza del suboficial Huamancaja: “Vi sobre la multitud la extraña mirada de un hombre ordinario, la sofocante mueca de rostros que se alejan, y el color descompuesto de la desolación. Sentí en sus cabellos el frío erizante de la muerte y el galopar de toda una vida en ausencia del amor”.

Lo mismo Juan Pablo Bustamante, en su texto Ruido: “Ruido al caer. Ruido al asfixiarme. Ruido al sangrar. El ruido del agua mojándome los dedos, en silencio”. Esteban Poole, le da a estos trágicos hechos, como a los flagelos que padecemos, un esbozo metafísico, en Teorema cosmológico: “El espíritu ha evacuado, el mundo ha vomitado. El tiempo como carrusel, se consume hasta desaparecer”. Joan Torre, en Tú sabes que no nos importa, pareciera dar cuenta de todos los que observamos con morbo esas violencias:

“Cayó del cielo ese pedazo de roca. Cayó y nos quedamos todos mirándolo. ¿Qué sucedió con mis sentimientos? ¿Cuándo me volví tan inhumano?” Finalmente, Katiuska García López, en Destino final, da cuenta de nosotros, los poetas, ante esta hecatombe: “Son míos los ojos que observan, los perdidos del camino. Soy yo la que vive muerta: la poeta del olvido”.

Como debemos evitar empeorar más, y siempre se puede estar peor, llegando a devorarnos a nosotros mismos, es nuestra tarea reconciliar a la educación con la inteligencia y la cultura, como también reemplazar la envidia, nuestro emblema nacional, por el de la amistad y la fraternidad, para salvar aunque sea un poco de nuestro país.  

Creo que el mayor cambio cultural al que debíamos avocarnos en el Perú es convertirlo en una sociedad fraterna, de afecto y respeto, y no en la sociedad enemistada, envenenada por la ignorancia y la envidia, como es, por desgracia, mayoritariamente ahora.

Con este deseo en mente, sólo puedo pedirles a los poetas de Suicidas Sub 21 que sigan creando, pues, según César Vallejo, pieza clave de la evolución de la literatura occidental en el siglo XX, y que escribiera para salvarnos, en el poema Los desgraciados:

Ya va a venir el día; da
cuerda a tu brazo, búscate debajo
del colchón, vuelve a pararte
en tu cabeza, para andar derecho.

Ya va a venir el día, ponte el saco.
Ya va a venir el día; ten
fuerte en la mano a tu intestino grande, reflexiona
antes de meditar, pues es horrible
cuando le cae a uno la desgracia
y se le cae a uno a fondo el diente.

Necesitas comer, pero, me digo,
no tengas pena, que no es de pobres
la pena, el sollozar junto a su tumba;
remiéndate, recuerda,
confía en tu hilo blanco, fuma, pasa lista
a tu cadena y guárdala detrás de tu retrato.
Ya va a venir el día, ponte el alma.

Muchas gracias
(Fin) 
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